Vilcabamba.net
En busca de la capital perdida del último reino Inca

Expedición 2002

"JUAN DE BETANZOS - VILCABAMBA 2002"

Durante los meses de agosto y septiembre de 2002, con la colaboración de Discovery Channel, continuamos los trabajos de exploración e investigación arqueológica para la identificación de las ruinas de Vilcabamba la Grande.

La Expedición estuvo integrada por:

  • Director: Santiago del Valle Chousa.
  • Arqueólogos: Julinho Zapata y Wilbert Bolívar.
  • Guía: Nicanor Quispicuzi Palomino.
  • Equipo de grabación: Rueben Aronson, Tony Hardmann, Conan Muñiz.
  • Médico: José Antonio Martínez Ebell.

Con la ayuda de treinta y cinco operarios, en esta ocasión movilizamos cuarenta mulas y diez caballos para transportar el equipamiento necesario para mantener un campamento en Yanorko para limpiar y estudiar los restos descubiertos en la expedición anterior

La limpieza de Yanaorko, dirigida por los arqueólogos peruanos, Wilbert Bolívar y Julinho Zapata, dejó a la luz los muros -de 2´5 metros de altura- de un edificio inca, con las paredes cubiertas con mortero.

        

Continuamos la exploración de la montaña y en dirección oeste localizamos nuevos tramos de camino inca, algunos recintos y escaleras; así como estructuras defensivas.

Al este de Yanaorko llegamos a Sapansachoyoc, o Gran cerro de Sachayoc, donde reconocimos los restos del espacio sagrado que suponemos custodiado por el sacerdote que residía en Yanaorko. Y a continuación exploramos la siguiente montaña, llamada “Corihuainachina”, que significa “lugar donde ventea el oro”, nombre que revela la existencia del rico metal en polvo, no en veta.

    

Seguimos en dirección este abriéndonos paso con machetes buscando el camino inca que recorre la cuchilla y encontramos un grupo de escaleras, muros y restos de recintos ocultos entre la vegetación. Bajo intensa lluvia, llegamos a lo alto del gran acantilado que domina el valle. El lugar que habíamos visto desde la orilla del río tres años antes, la primera vez que llegamos a Patibamba.

Comprobamos que el lugar respondía perfectamente a la precisa descripción de Wayna Pukara en el informe enviado al Virrey en 1572 por Pedro Sarmiento de Gamboa, en el que describe la fortaleza de Wayna Pukara, desde la que los incas de Vilcabamba intentaron su última emboscada. Aquel lugar coincidía con las descripciones del documento con “una pared de doscientos pasos de largo y dos de ancho...almenado con adobes y piedras abundantes con cuatro cubos”, y tenía una grieta por donde “sólo cabía un hombre”.

Wayna Pukara, o joven fortaleza “era el fuerte mas principal que lo dichos indios tenían....e ansí que decían que avía diez años que los dichos indios reforçaban y enderezaban para defenderse y ofender”, se detalla en la Probanza del capitán Martín García de Loyola, que con “5 arcabuces, 25 rodeleros y 50 indios cañaris”, coronó el 21 de junio, la última gran defensa de la capital Inca.