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En busca de la capital perdida del último reino Inca

Gene Savoy, explorador y profeta

En 1943 Luis Angel Aragón y en 1953 Victor von Hagen, siguieron los pasos de Bingham. Pero el mas famoso fue el norteamericano Douglas Eugene Savoy quien, tras una trayectoria vital muy singular, visitó Espíritu Pampa en 1964 y fue el primero que afirmó que allí estaban los restos de Vilcabamba la Grande.

Douglas Eugene Savoy nació en Oregón, abandonó la universidad en segundo curso tras una crisis religiosa, se trasladó al Perú y se dedicó al periodismo, firmando Gene Savoy. Fundó un club de exploradores -Andean Explorers Club- y una agrupación religiosa, Grupo Andino del Misterio.

Eugene Savoy Douglas Eugene Savoy

Vivía en Yungay, a los pies de la cordillera Blanca, cuando en 1962 murió su hijo Jamil, de tres años, víctima de una epidemia. Proclamó que el bebé antes de morir le había comunicado que era un segundo Jesucristo, lo que le convertía a el mismo en el padre del Mesías y que -según escribió- a través de su hijo Jamil, seguía en contacto directo con Dios , Gene Savoy

Tan intensa actividad religiosa no mermó su interés por las exploraciones. Leyendo las narraciones de Bingham sobre el descubrimiento de Machu Picchu y sus descripciones de Espíritu Pampa pensó que tal vez se había equivocado al afirmar que aquel lugar no podía ser la capital del último Inca, Tupac Amaru. En 1964 emprendió un viaje para conocer el lugar, acompañado de un cusqueño aficionado a la arqueología, Antonio Santander, y de un ayudante canadiense de ventitrés años Douglas Sharon. Viajaron en tren y en camión hasta remontar el valle del río Vilcabamba; visitaron Vitcos y Ñusta Ispana y con caballos y mulas avanzaron hacia el noroeste hasta Pampaconas. Desde allí, por la misma ruta que Bingham, siguieron el curso del río Concebidaioc descendiendo por aquel valle hasta llegar cabalgando a Espíritu Pampa.

Allí conoció a los nuevos propietarios de aquel terreno, la familia Cobos, que le alojaron en su casa y le ayudaron a limpiar de maleza la zona para observar los restos de viviendas y algunos fragmentos de tejas que había descrito Hiram Bingham. Regresó allá de nuevo en 1965 para reconocer el lugar y explorar los alrededores acompañado por los hijos de la familia Cobos: Benjamín, Juvenal y Flavio; y a su regreso proclamó que había identificado el emplazamiento de la capital del último reino Inca en Espíritu Pampa, aquel lugar selvático al que Bingham no había dado importancia. Aunque contradice esta afirmación; la propia descripción de su llegada a Espíritu Pampa que escribió en su libro “Antisuyo”:

-“Nuestras mulas se abren paso por un camino empedrado que desciende hacia el valle. Está casi completamente cubierto de vegetación y sólo algunas partes están despejadas. Hay otro camino que baja desde las zonas mas altas”…

B.C. J.C. S.V. Benjamín Cobos, Julia Cobos y Santiago del Valle en 2013 B.C. J.C. S.V. Juvenal Cobos, Rubén Suárez y Santiago del Valle en 2012

Savoy reconoce en su libro la evidencia de que Espíritu Pampa está en una zona llana y fácilmente accesible, pero no reconoce que su ubicación y su estructura no corresponde con las descripciones históricas de Hatun Vilcabamba, adonde los conquistadores españoles no pudieron acceder con sus caballos “porque el terreno no lo permitía” y tuvieron que llegar al lugar caminando.

Tras la publicación de este supuesto descubrimiento de Vilcabamba la Grande en su libro “Antisuyo” Savoy centró sus esfuerzos en otros objetivos. En 1969, inspirado por el viaje de Thor Heyerdahl, navegó en una balsa desde Panamá hasta Perú. Realizó varios documentales y organizó viajes de exploración y de turismo en la tierra de los Chachapoyas.

Después se instaló en Reno, donde fundó la Iglesia Segundo Advenimiento, de la que fue obispo mayor; escribió su libro “Jamil: The; Child Christ”- (Jamil: El niño Cristo)- y una serie de siete volúmenes religiosos titulada “The Prophecies of Jamil” (Las profecías de Jamil). Decía que “se podía alcanzar la inmortalidad mirando directamente al Sol y absorbiendo con ello la energía primaria de Dios en su forma mas pura”; ya que el sol “No puede ser una simple bola de fuego nuclear incandescente: es un centro de conciencia”. En su libro Project X aseguró que “conforme el hombre aprenda a absorber la radiación solar se convertirá en parte del todo y accederá a la sabiduría cósmica, una información oculta que sobrepasa todo cuanto pueda aprenderse en este planeta”; y por el efecto acumulativo de esta información en forma de energía “permitirá a una “nueva raza de hombre ––el hombre del futuro–– acceder a toda la información oculta en las estrellas”. Afirmó que “con esta sabiduría nos sobrepondremos a la muerte”; ya que, según el decía, había descubierto el secreto de la inmortalidad en las selvas peruanas.

Falleció en 2007 a los ochenta años de edad. Su afirmación de que en Espíritu Pampa estaban los restos de Vilcabamba la Grande tuvo muchos seguidores; aunque entraba en contradicción con la descripción del lugar que hacen las crónicas históricas, que establecen sin lugar a dudas que no fue posible para los atacantes llegar a Hatun Vilcabamba a caballo porque el terreno no lo permitía.